Esta creación literaria parte de la premisa de la soledad como una herramienta motivadora: solos venimos al mundo y solos nos vamos, solos estamos con nuestros pensamientos, y sólo con ellos somos cuerpos y mentes desnudas, no hay mentiras ni falsedades. Toda lectura supone un riesgo, y toda escritura también; escribir supone un acto de amor, de entrega; despliegue de sensaciones y emociones que seducen y subyugan provocando fantasías que se multiplican en la inagotabilidad del lenguaje.
sábado, 20 de agosto de 2016
Réquiem por los que no fueron
Quién llorará sobre mi tumba y me dará el último adiós quizás mis amigos, los que me han abandonado por no decir “Padre nuestro, que estás en los cielos, amén. Quién cerrará mis ojos, serán mis hijos,los que nunca tuve. Los años, más rápidos que mis pensamientos, vaciaron mis caderas, tampoco tú ya me amaste y decidiste no ver mi pelo blanco crecer como las nubes que apenas se levantan al horizonte y luego ocupan todo el cielo. Ya no gozo de mi balneario favorito, ahora poblado de otras habitantes otros pubis y otros pechos, turgentes, claro. Soñé con sus ojos brillantes, su pelo castañizo, su sonrisa roja sus manitos volando al viento. Pero los años, más rápidos que mis deseos, atravesaron mi cuerpo y ya no será que mis hijos cierren mis ojos, y me den el último adiós.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario