Esta creación literaria parte de la premisa de la soledad como una herramienta motivadora: solos venimos al mundo y solos nos vamos, solos estamos con nuestros pensamientos, y sólo con ellos somos cuerpos y mentes desnudas, no hay mentiras ni falsedades. Toda lectura supone un riesgo, y toda escritura también; escribir supone un acto de amor, de entrega; despliegue de sensaciones y emociones que seducen y subyugan provocando fantasías que se multiplican en la inagotabilidad del lenguaje.
lunes, 8 de agosto de 2016
Cuando yo sea viejo vas a ir a visitarme, ¿vas a llevarme algo? ¿Viste las patas de gallo que tengo? Tan joven. Vas a ir a verme y te voy a sonreír como ahora, y se me van a poner los ojos vidriosos cuando tenga ese lapsus y las imágenes de tu cara sonriéndome me den una cachetada. El tiempo pasa, flaca, la puta que lo parió. Los caramelos de menta, ¿dónde mierda están los caramelos de menta? Soy joven, ahora soy muy joven, vos no tanto, flaca, pero yo te veo divina. Hay mujeres divinas. El cielo se pone gris. Corré la cortina, ¿así que está lindo afuera? ¡Fua, tremendo día! El sol me molesta un poco en los ojos, pero es normal, porque ya estoy viejo, y vos a pesar de todo no tanto. ¿Te casaste? Te perdí, flaca. Ahora venís a verme con flores en la mano, un libro tuyo (a mí me cuesta ver), y esos caramelos para chupar, para chupar...Eras un ocho en sesenta mil,no era mi intención decirte eso, mirá cómo son las cosas así como estoy no llego ni a uno, pero vos estás acá con tu mirada tan dulce, tan tierna, tan. Te quiero, flaca, te quiero.
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